Una mujer americana ha compartido en las redes sociales la imagen de su hermana enfermera llorando de agotamiento tras un día “particularmente duro” en el trabajo y se ha hecho viral.

La protagonista de la fotografía había trabajado 53 horas seguidas y, al llegar a su casa, se sentó en una silla y empezó a llorar mientras todavía llevaba puesto su uniforme azul del hospital.

"Es tan buena en lo que hace que olvida cuidarse a sí misma"

 

“Me va a matar por la foto pero Caty acaba de llegar de su cuarto turno consecutivo. Eso son alrededor de 53 horas seguidas en cuatro días sin influir las 1,5 horas que está en el coche todos los días. Normalmente no tiene la oportunidad de comer o incluso beber mucha agua. Es tan buena en lo que hace que a menudo se olvida de cómo cuidar de sí misma mientras se está haciendo cargo de sus pacientes”, escribía McIntyre, la mujer que colgó la foto.

La publicación continuaba diciendo que la foto fue tomada en julio y que Caty había ayudado a dar a luz a un bebé muerto. "Esta foto es de una noche de julio en la que vino a mi casa después de un día particularmente duro", explica McIntyre. “Participó en un parto en el que el niño nació muerto. ¿Alguna vez habéis pensado realmente en lo que ve una enfermera en la sala de parto? Ven una gran alegría en partos normales y madres y bebés sanos. Ven pánico y ansiedad cuando una nueva mamá tiene miedo. Ven miedo cuando hay que hacer una cesárea. Las enfermeras son ángeles en la tierra”, concluye.