James Anderson, un fontanero de 52 años, ha generado un gran revuelo esta semana después de que se difundiera una factura donde cobraba 0 libras por arreglarle la caldera a una anciana de 91 años. A cambio, ha recibido 80.000 libras (casi 100.000 euros) en donativos anónimos.

El hombre ha explicado que estuvo al borde de la bancarrota tras realizar más de 3.000 trabajos sin coste alguno para ancianos con pocos recursos o gente vulnerable en Burnley (Lancashire, Reino Unido), según medios locales.

El hombre estuvo al borde de la bancarrota

 

Anderson, que dirige la empresa de fontanería Depher sin ánimo de lucro, recauda dinero usando campañas de 'crowdfunding' y donaciones para ayudar a la gente, e intenta expandir el negocio por el país.

"No solo tenemos que hacer trabajos en Lancashire. Voy a ponerme en contacto con ingenieros locales en el área más amplia", ha comentado el hombre, que ha explicado que tuvo que despedir a dos empleados porque no podía pagarles, pero que ahora intenta contactar de nuevo con ellos.

Dirige una empresa de fontanería sin ánimo de lucro

 

"Ojalá podamos unir a todas las comunidades por una causa común en todo el planeta, para que los que son ancianos y discapacitados, no solo en Reino Unido, puedan beneficiarse de algo como esto en la sociedad", ha destacado Anderson. "La gente está hablando de hacerlo en América, Francia y Australia, y todos ellos van a ponerse en contacto conmigo para obtener consejos y recomendaciones sobre cómo hacerlo en sus países", ha añadido.

"Me encantaría que hubiera una línea de ayuda a la que cualquier persona mayor de 65 años o discapacitada pudiera llamar y recibir fontanería gratuita", concluye.