Una fiesta ilegal con más de mil asistentes en las Platges del Comte de Ibiza ha acabado con cuatro heridos y una cuarentena de detenidos. Los altercados se han producido este domingo por la mañana, cuando decenas de agentes han desplegado un operativo para poner fin al evento, que estaba teniendo lugar en una zona de bosques protegida y que se alargaba desde la noche del sábado. Al menos dos agentes han tenido que ser atendidos por contusiones y un efectivo de la Policía Local se ha visto en la necesidad de realizar un "disparo de aviso" ante la respuesta violenta de los asistentes.

Rave en el bosque

Según ha informado el Ayuntamiento de Sant Josep, localidad a la que pertenecen las Platges del Comte, este sábado por la noche se recibieron varias quejas por la celebración de una fiesta en este entorno natural, ubicado junto a la Torre d’en Rovira, una vieja construcción de defensa. Al desplazarse hasta el lugar, los agentes de la Policía Local se encontraron con la celebración de una fiesta rave ilegal en la que participaban “varios cientos de personas”.

La Policía Local decidió no intervenir durante la noche por razones de seguridad, ante la poca visibilidad, y debido al gran número de personas y de vehículos congregados. Los agentes establecieron controles en los dos accesos a la Torre d’en Rovira para impedir la llegada de más personas y controlar cuando iban saliendo, a fin de preparar la intervención para parar la fiesta.

Un disparo y cuatro heridos

Los altercados se han producido esta mañana cuando se ha procedido a parar la fiesta con la intervención de decenas de agentes de las policías locales de Sant Josep, Sant Eulària, Sant Antoni y la Guardia Civil. Pese a que solo quedaban unos 200 participantes en el momento del operativo, los participantes han respondido de forma “muy agresiva, siempre buscando la confrontación”, incluso con objetos contundentes, han destacado desde el Ayuntamiento de Sant Josep.

En la primera intervención, que ha sido realizada solo por la Policía Local de Sant Josep, un agente tuvo que hacer un "disparo de aviso" ante la respuesta violenta de los asistentes. La fiesta se ha logrado interrumpir en una segunda intervención efectuada con refuerzos policiales de toda la isla. Desde el IB-Salut han informado que de los cuatro heridos, dos agentes han sido atendidos in situ por contusiones por las ambulancias del 061, y otros dos, en este caso participantes de la fiesta, una mujer española de 27 años y un hombre italiano de 30 años, han sido evacuados al hospital de Can Misses, también por contusiones.

Perros, coches y combustible

El operativo se ha saldado con el arresto de 35 personas, una cifra de detenidos que podría ir en aumento, según han informado la Dirección Insular del Estado y la Guardia Civil. En esta zona boscosa, declarada Área Natural de Especial Interés (ANEI), se han encontrado gran cantidad de vehículos, y también camiones con grupos electrógenos y de sonido. Además, los agentes han incautado varios perros de raza peligrosa, cuyos propietarios no tenían los papeles correspondientes, y una importante cantidad de combustible. Hasta el lugar se ha desplazado el alcalde de Sant Josep, Josep Marí Ribas, que ha destacado que el Consistorio “no puede permitir” la proliferación de este tipo de fiestas.