Una familia de Manlleu (Barcelona) lleva siete meses confinada para evitar que su hijo con una enfermedad rara se contagie de la Covid-19.

Siete meses confinados para evitar que el hijo se contagie de la Covid

Lluc sufre miopatía miotubular, una enfermedad muy minoritaria que afecta a los músculos esqueléticos, que le impide andar, hablar y respirar por sí solo. Desde que nació, hace siete años, sus padres prácticamente no se separan de él y casi no salen de casa.

Un simple resfriado lo llevó a la UCI y ahora, con la Covid-19, hace siete meses que sólo pisan la calle para ir al médico y a la farmacia.

Familia Manlleu siete meses confinada / ACN

Una familia de Manlleu hace siete meses que vive confinada para evitar que el hijo se contagie de coronavirus / ACN

Sólo salen para ir al hospital y la farmacia

A casa, sólo puede ir la familia, pero se ven en el jardín, todos con mascarilla y sin aproximarse a Lluc. "Las visitas se acabarán con el frío", lamenta la madre, Glòria Humà. "El poco terreno que habíamos ganado, con los años, lo hemos vuelto a perder", añade el padre, Àlex Roca.

La familia vive en Manlleu. "Antes del confinamiento ya salíamos poco y siempre hemos ido con cuidado, pero ahora se ha agravado más", explica la madre, Glòria Humà. Desde que arrancó la pandemia, en marzo, las únicas salidas han sido al hospital y en la farmacia. La compra, también se la llevan.

Una maestra le da clase desde fuera de casa

Hasta la irrupción de la Covid-19, el matrimonio contaba con el apoyo de la familia para cuidar de Lluc. Ahora, para minimizar el riesgo de contagio, al interior de la casa no entra nadie y, cuando vienen los familiares, ven al niño en el jardín, pero sin acercarse.

También ha dejado de ir a la escuela y es una maestra, en el exterior del hogar, quien le da clase tres veces por semana

Familia Manlleu siete meses confinada / ACN

Lluc sufre miopatía miotubular, una enfermedad muy minoritaria que afecta a los músculos esqueléticos de la cual sólo hay 15 casos en España / ACN

Sólo tres casos en Catalunya

Lluc sufre una enfermedad minoritaria. Según los padres, sólo hay tres casos a todo Catalunya y una quincena a todo el Estado. La patología afecta a los músculos esqueléticos, hecho que le impide andar, hablar y respirar por sí sol.

Cognitivamente, sin embargo, no causa afectación. Todo comporta un elevado grado de dependencia, ya que no puede valerse por sí mismo y necesita alguien pendiente de él las 24 horas. La madre está de baja para poder cuidarlo y el padre trabaja desde casa.