La familia de Blanca Fernández Ochoa ya ha identificado su cuerpo en el Instituto Anatómico Forense de Madrid y prevé incinerarla este mismo viernes si el juez lo autoriza.

Una de las hermanas del deportista ha identificado el cadáver, según El Mundo y, por lo tanto, no habría que esperar la confirmación de las pruebas de ADN. De hecho, aunque tal como se encontró el cadáver era difícil de identificar por el estado de descomposición en que se encontraba, los familiares ya aseguraron que era ella a partir de la ropa y de la mochila que se encontró cerca del cuerpo, con las llaves de su coche y el tique de la última compra que había hecho la esquiadora.

La familia ya ha reservado una sala en el tanatorio

Después de que la autopsia se haya hecho esta mañana, si la policía considera que no hay que hacer más pruebas adicionales, el cuerpo podría ser entregado pronto a la familia.

De hecho, la familia ya ha reservado una sala para este jueves por la tarde en el tanatorio municipal de Cercedilla, y su intención es incinerar los restos de la deportista este viernes mismo por la mañana en el crematorio de Pozuelo de Alarcón. Sin embargo, otras fuentes señalan que el cuerpo podría quedarse hasta el sábado en el Instituto Anatómico Forense para acabar de realizarle pruebas.

La empresa de servicios funerarios Albia, con quien la esquiadora colaboraba en causas solidarias, se hará cargo de todos los gastos funerarios.

El informe final podría tardar semanas

Sea como sea, aunque el informe preliminar de la autopsia determinará la causa de la muerte de Blanca Fernández Ochoa, hay muestras que se tienen que analizar en laboratorios y que por lo tanto podrían tardar semanas al tener un resultado y por lo tanto las circunstancias exactas de la muerte se sabrán dentro de unos días.