Una familia con 37 hijos menores de 27 años vive confinada y sin apenas salir a la calle para evitar contagios por coronavirus.

Ha sucedido en San José, Costa Rica, donde los Guzmán-Jiménez son como los Brady pero por quintuplicado, ya que la familia está formada por 39 miembros de los cuales 31 son adoptados. 

Tan responsables son que los costarricenses han decidido aislarse y no salir de casa para evitar que sus hijos o ellos puedan contagiarse.

Un representante en el exterior

"Confinarnos es un acto de responsabilidad", explica la matriarca Melba Jiménez, en un vídeo.

Uno de los hijos adolescentes de la familia es el que sale a hacer las compras y es el único contacto que tienen con el exterior. 

Según los últimos reportes, el país latinoamericano ya suma más de 761 contagios.