Era una falsa alarma: la posible "bomba" que se ha encontrado este miércoles en la playa de San Sebastián de Barcelona era un cilindro de hormigón, según ha informado la Guardia Civil.

El Grupo Especial de Actividades Subacuáticas del cuerpo ha inspeccionado el artefacto, que se había encontrado a primera hora de la tarde y que ha obligado a desalojar la playa por motivos de seguridad, pero una vez se ha comprobado que no era ningún tipo de artefacto explosivo la playa se ha podido volver a abrir.

La playa se ha desalojado hacia las cuatro de la tarde después de que un bañista encontrara un objeto sospechoso en el agua, enterrado a pocos metros de la playa. A pesar de la sospecha inicial que se tratara de un potencial artefacto explosivo como lo que se encontró el mes de agosto, finalmente se ha confirmado que se trataba de una falsa alarma: era un cilindro de hormigón.

El artefacto se ha encontrado a unos 4 metros y medio de profundidad y el Grupo Especial de Actividades Subacuáticas de la Guardia Civil ha trabajado en el lugar para determinar su naturaleza: se ha fotografiado para que los expertos decidieran si era peligroso, y estas pruebas han descartado finalmente que fuera así.

Según ha adelantado SER Catalunya, el objeto lo han encontrado miembros del Club Natación Barceloneta, y la Guardia Civil, los Mossos, la Guardia Urbana y la Policía Portuaria se han desplazado al lugar para desalojar la playa de manera preventiva.

Tres sustos en un mes

El de este miércoles es el tercer caso parecido en un mes: el 25 de agosto, un guardia civil fuera de servicio encontró en la playa de San Sebastián un objeto sospechoso a unos 25 metros de la costa y a tres metros de profundidad.

Después de que la Armada española estudiara el objeto, determinaron que se trataba de una bomba de la Guerra Civil con 100 kilos de explosivos, y la trasladaron mar adentro para hacerla detonar.

Pocos días después, otro objeto sospechoso apareció a la playa de Badalona. Después de volver a activar todo el protocolo, finalmente se trató de una falsa alarma: la supuesta bomba era, en realidad, un pilar de hormigón. Lo mismo que ha acabado pasando con el presunto artefacto de este miércoles.