Marcelina Fabián Muñoz ha ganado su batalla contra la famosa Thermomix. Después de cuatro años, la empresa la indemnizará con 24.000 euros por las quemaduras en los brazos, pecho y cuello que sufrió por culpa de un mal funcionamiento de la máquina.

Los hechos pasaron el año 2015, cuando la mujer estaba cocinando un puré de calabacín en su casa de Leganés (Madrid). De repente, la tapa del electrodoméstico explotó, y el líquido de la crema se esparció, provocándole quemaduras de primer grado.

La historia empieza hace 15 años

Tal como explica Marcelina a El Español, su historia con la Thermomix se remonta a hace 15 años, cuando una vecina se la vendió. El modelo que compró es el TM-31, y pagó el equivalente a 1.200 euros de hoy en día.

Después de 10 años de funcionamiento, en el 2015 empezó su pesadilla. Un defecto en la goma, y la presión de la máquina, hicieron que se disparara la tapadera y le provocara las heridas, que ella describe como muy dolorosas.

Un año de agonía

"Cogí el coche, puse el aire acondicionado y fui al hospital. Allí, me pusieron inyecciones, me hicieron las primeras curas... Y al día siguiente fui a la unidad de quemados intensivos de Getafe", ha asegurado, recordando los momentos posteriores al accidente.

Durante todo aquel año estuvo sufriendo terriblemente por el dolor. No podía salir de casa durante el día, sobre todo en verano, porque era casi insoportable. Tuvo que ir muchos días al hospital a recibir las curas, ingerir muchos antibióticos... Y decidió que no quería que nadie pasara por lo mismo.

La batalla por la razón

Marcelina acudió a la vecina que le había vendido la máquina, y ella se encargó de llamar a la empresa. Después, tal como explica la víctima del accidente, vino un representante de la empresa a cambiarle la Thermomix que la había quemado por otra.

Pero la empresa Vorwerk, que fabrica este electrodoméstico de cocina, no le ofreció ninguna explicación, ni siquiera cuando, seis meses después, les envió un correo preguntando por qué había saltado la tapa.

El siguiente paso fue acudir a su abogado, y entrar en una batalla legal con la empresa. "Intentamos llegar a un acuerdo, pero ellos no quisieron", asegura. Los trámites se alargaron hasta que, dos años más tarde, el Juzgado de Primera Instancia 52 de Madrid se ha puesto de su parte.

Una indemnización de 24.000 euros

El juzgado ha condenado a la empresa a pagarle 17.914 euros de multa, más los intereses desde que se puso la demanda. En total, la suma asciende a 24.000 euros, que Marcelina recibirá inmediatamente.

Secuelas físicas y psicológicas

La mujer sufrió quemaduras de primer grado en el tórax, que derivaron en "heridas sangrantes de profundidad intermedia". Eso, según ella, le ha provocado unas secuelas físicas y psicológicas que todavía ahora mantiene.

"Tienes las marcas y eso te recuerda toda tu vida a lo que pasó", asegura. Pero ahora descansa un poco más tranquila: la empresa ha asumido su responsabilidad.