Leandro Matías V.J, de 27 años y nacionalidad colombiana, fue detenido el pasado miércoles tras confesar a su expareja que había matado una chica de 18 años y la había descuartizado. Ella mismo denunció los hechos ante la Guardia Civil, que acudió al lugar y le arrestó después de presuntamente arrojar el cráneo ensangrentado de una mujer a unos matorrales.

Según detallan diferentes fuentes policiales, la expareja de Matías, una chica de 26 años de nacionalidad española, enseñó las imágenes del cuerpo de la chica troceado a la Guardia Civil. 

Los agentes le sorprendieron completamente ensangrentando y empujando un carrito con los restos mortales de la víctima, una joven de 18 años vecina de Valdemoro. La policia encontró restos del cuerpo que habían sido cocinados en el piso donde vivía el hombre.

La víctima, según detallan fuentes de cercanas al caso, era hija de una agente de la Guardia Civil. El pasado domingo y tras acogerse a su derecho a no declarar, el juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 4 de Valdemoro decretó su prisión provisional comunicada y sin fianza. También lo hizo para su expareja acusada de un delito de encubrimiento.

Un nazi con problemas mentales

Fuentes de la investigación han indicado que Leandro Matís tiene problemas mentales de los que supuestamente no estaba siendo tratado, y en su casa había numerosos objetos de temática satánica y de terror, como calaveras y caretas de Hannibal Lécter, carteles relacionados con el nazismo y armas como cuchillos y pistolas.