La policía del norte de California ha detenido a un hombre por haber asesinado, presuntamente, a cuatro miembros de su familia. El hombre fue a una comisaría a confesar los crímenes.

Los hechos pasaron el lunes, en torno a las 12.11 horas del mediodía, en la comisaría de Mount Shasta (EE.UU.). El hombre condujo unos 300 kilómetros para entregarse a las autoridades.

Un cadáver al parking de la comisaría

El detenido se presentó en la comisaría y dijo que había matado a cuatro personas en su piso, en Roseville. Al principio los agentes no lo creyeron, pero el detenido les mostró el cuerpo, de un hombre, que tenía en el coche.

Una vez los policías confirmaron que se trataba de un cadáver, avisaron a las autoridades de Roseville para que fueran a la casa del hombre. Allí encontraron tres cuerpos más.

Desde entonces, la policía científica trabaja buscando pistas y pruebas en los dos escenarios.

Mató a sus familiares

Según fuentes policiales, el hombre aseguró que las personas a las que había matado eran parientes suyos, confirmando así las sospechas de los agentes de que todos tenían algún tipo de relación. Pero cuando le preguntaron, se negó a revelar los motivos que lo llevaron a asesinarlos, según informa el Washington Post.

Estaba muy calmado

Según la policía local, el hombre estuvo muy calmado durante todo el tiempo. Se entregó sin resistirse y se dejó detener sin problema.

A estas alturas, todavía no está claro qué impulsó al presunto asesino a conducir más de 300 kilómetros para confesar sus crímenes.

Ahora la policía de Roseville se encarga de la investigación de este extraño caso.