La Guardia Civil ha detenido a un hombre que presuntamente entró a robar en un restaurante de Aspe, en Alicante, tras practicar un butrón en el tejado. Lo curioso del robo, ocurrido el pasado julio, es que el presunto ladrón se tomó el golpe con calma: se tomó tres cervezas dentro del establecimiento.

Según fuentes policiales, el robo se produjo el pasado 1 de julio. El ladrón entró a las 3.51 de la madrugada y salió poco antes de las ocho de la mañana, cuatro horas más tarde. Para acceder al interior del restaurante, realizó un butrón en el tejado del local.

Una vez dentro, el hombre no tuvo apuros: repasó las estancias del restaurante una por una, se sentó con calma a tomarse tres cervezas, y, después, empezó con el robo propiamente dicho.

Tabaco y 400 euros, el botín

Se llevó todo el tabaco que había dentro de la máquina expendedora, valorado en unos 4.000 euros, y la recaudación de esta máquina y de la registradora: unos 400 euros en total.

También provocó varios daños en el establecimiento: en las máquinas, en puertas y en el tejado. Además, se hizo un corte en el brazo.

Este corte acabaría siendo clave en la investigación: los agentes de la Guardia Civil encargados de la investigación encontraron restos de sangre y huellas dactilares. Además, revisaron las imágenes de las cámaras de seguridad e interrogaron a los testigos.

Varios antecedentes

Ahora, tres meses después, los agentes han podido identificar y detener al presunto ladrón: un hombre de 49 años y nacionalidad española, vecino de Biar, en Alicante, y con varios antecedentes.

El detenido, a quien se le imputa un supuesto delito de robo con fuerza mediante escalo y butrón, ha sido puesto a disposición del juzgado y ha quedado en libertad provisional con cargos a la espera de juicio.