Un grupo de unos 25 encapuchados atacó el sábado el centro de menores tutelados de la Generalitat en Castelldefels (Barcelona), agrediendo a menores y educadores y causando destrozos en el edificio. El ataque fue el resultado de las tensiones entre un grupo de jóvenes migrantes y otro del municipio, que un rato antes habían acabado una discusión a pedradas.

El Departamento de Trabajo, Asuntos Sociales y Familia ha explicado que, cuando entraron las personas encapuchadas, los monitores del centro intentaron proteger a los jóvenes migrantes, pero uno de ellos acabó en el Hospital de Viladecans y dos educadores tuvieron que ser atendidos por contusiones.

Centre de menors tutelats de Cal Ganxo a Castelldefels - Guillem Ramos

La tensión, sin embargo, lejos de apaciguarse continuó ayer domingo, cuando unas 60 personas se presentaron nuevamente en las instalaciones de Cal Ganxo lanzando piedras contra el centro. La intervención de los Mossos d'Esquadra consiguió dispersar los concentrados y hacia las 9 de la noche ya tuvieron la situación bajo control sin heridos ni tener que detener nadie.

Reunión con la DGAIA

El Gobierno se presentará como a acusación particular contra los agresores, según ha explicado el Conseller de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias, Chakir el Homrani, que ha lamentado los hechos y que ha añadido que "este tipo de actos violentos no tienen cabida en nuestra sociedad y son detestables por intolerables y totalmente contrarios al sentir mayoritario de los catalanes".

El conseller también mostró su preocupación por el rechazo a los menores tutelados por parte de algunos ciudadanos, que ha ido en aumento en los últimos tiempos. Sólo hace falta recordar que el martes pasado un hombre armado con un machete entró en un centro de Canet de Mar donde viven unos 50 menores tutelados antes de ser detenido sin causar ningún herido.

La alcaldesa de Castelldefels, la socialista Maria Miranda, ha explicado en declaraciones a TV3 que este no es el primer episodio de peleas entre menores tutelados y jóvenes del municipio, que sólo se encuentra a un par de kilómetros del centro de menores. Miranda ha asegurado que en los próximos días se celebrará una reunión con la Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia (DGAIA) con el fin de aclarar los hechos y analizar qué medidas se tienen que tomar al respecto.