Luca es un niño de 14 meses que ha estado a punto de morir dos veces por una rara infección prácticamente única. El pequeño entró al hospital de Sant Joan de Déu de Barcelona por una operación muy habitual y sencilla, pero desde entonces su vida se convirtió en una pesadilla.

Cuando el niño nació lo hizo sin que uno de los testículos hubiera bajado del todo. Por eso se le programó una operación de criptorquidia, algo bastante habitual. Pero durante la operación, y sin que se sepa cómo ni por qué, la bacteria E.coli le entró en la médula, según explica El Español.

Pus en la médula

La operación fue bien, pero al cabo de poco el niño empezó a sentir dolor, a tener fiebre y a vomitar. Lo llevaron de nuevo al hospital donde le encontraron una infección gravísima. La médula se le llenó de pus y le llegó, también, al cerebro. Luca no va a poder andar y tiene instalada una válvula para drenar el líquido del cerebro. Sin embargo, ha hecho lo más difícil: sobrevivir, algo que los médicos no se atrevían a pronosticar.

El hospital no se explica qué ha podido ocurrir

El hospital, de hecho, asegura que es un caso muy extraño: un portavoz asegura que, pese a ser el hospital con más operaciones quirúrgicas pediátricas de Europa, nunca habían visto algo así.

Llamada para encontrar una solución

Al ser un caso tan raro, con el niño paralizado desde la mitad de la columna y sin saber exactamente qué consecuencias tendrá en un futuro, los padres han hecho un llamamiento a difundir el drama que vive Luca y sus padres, para intentar llegar a una solución. Sin embargo, no será fácil: el mismo hospital asegura que nunca han visto nada parecido y ni siquiera se sabe el motivo de esta complicación. Lo único que queda, por ahora, es esperar.