El parque Disneyland París, en las afueras de la capital francesa, vivió este viernes por la noche un espectacular despliegue de los servicios de emergencias a la hora del cierre, cuando miles de visitantes volvían hacia casa. Uno, sin embargo, había desparecido: un hombre suizo de 32 años que había caído a uno de los lagos artificiales del parque.

Según explicó su chica a los vigilantes del parque, el hombre había consumido LSD y estaba en pleno "viaje" cuando se lanzó al lago del área de Adventureland. La mujer, de unos 30 años, vio que su compañero no salía del agua y avisó la seguridad. La chica también parecía estar bajo el efecto de los estupefacientes.

Unas 130 personas participaron en la búsqueda

Poco después, se puso en marcha un gran dispositivo de búsqueda: unos 80 trabajadores del parque, una decena de policías, unidades caninas, una treintena de bomberos – incluidos diez buzos – e, incluso, un helicóptero, empezaron a buscar al visitante desaparecido ya bien entrada la noche.

Encontrado desnudo fuera del parque

Poco antes de la una de la madrugada, un hombre vecino de la zona encontró al suizo desaparecido: estaba en un camino de una urbanización de Chessy, a unos dos kilómetros del popular parque temático. "Estaba andando por el medio de la carretera, totalmente desnudo y con arañazos en todo el cuerpo", explica a Le Parisien el hombre que se lo encontró.

El visitante no tenía ninguna documentación y no recordaba nada: aseguró que había tomado LSD y que había hecho una apuesta con unos amigos, pero nada más. El vecino le fue a buscar ropa en su casa para que se tapara y lo acompañó a los cines que hay en la entrada del parque.

Investigados por consumo de drogas

Los vigilantes de seguridad, al saber quién era, lo llevaron a la policía. Tanto él como su compañera tuvieron que pasar la noche en los calabozos, acusados de consumo de estupefacientes. El sábado a primera hora de la tarde, sin embargo, quedaron en libertad con cargos.

El chico, de 32 años y nacionalidad suiza, aseguró que era ingeniero. La chica, de 30, dijo que era estudiante. Los dos aseguraron que consumen drogas con regularidad. Por su parte, el dispositivo de búsqueda no afectó, en ningún caso, al funcionamiento del parque. Los visitantes, de hecho, ni siquiera notaron que pasaba alguna cosa extraña.