La Policía Nacional ha detenido a un chico de 21 años por haber destrozado los retrovisores de 12 coches y haber lanzado mesas y sillas de dos establecimientos.

Los hechos pasaron el domingo de madrugada, en el paseo Marítimo de Palma, en Mallorca. Una pareja empezó a discutir hasta que el chico se violentó y empezó a destrozar cosas.

La discusión subió de tono

La pareja se puso a discutir en la calle, y la furia y la violencia del chico fueron escalando. El punto culminante fue cuando el detenido empezó a tirar contra el suelo algunas mesas y sillas de las terrazas de dos bares.

La rabia con la que el chico tiraba las sillas pasó a los coches que estaban alrededor: "Una compañera oyó una serie de golpes y, cuando miró, vio que se había dirigido a los coches aparcados en la calle", asegura un testigo de uno de los locales afectados al Diario de Mallorca.

El chico llegó a destrozar 12 retrovisores.

La chica huyó

Al ver el estado de su pareja y la violencia de sus acciones, la chica huyó del lugar rápidamente, ante el temor de que pudiera abalanzarse sobre ella.

Aunque el chico se quedó solo, siguió destrozando el mobiliario del bar y los retrovisores de los coches que veía.

Temor por un posible caso de violencia machista

Los peatones y testigos que estaban alrededor llamaron a las autoridades.

Según el diario mallorquín, algunas especulaciones y temores apuntan a que podría tratarse de un caso de violencia machista en el que la rabia y los golpes se focalizaron en el mobiliario, en vez de en la chica.

Detenido por las autoridades

Los testigos dijeron a la policía que la pareja del chico se había ido al ver la reacción violenta que estaba teniendo. Los agentes lo encontraron sentado a una parada de autobús, donde finalmente lo detuvieron por un delito de daños.

El lunes, las autoridades tomaron declaración a todas las partes implicadas y el detenido pasó a disposición judicial.