Una familia escucha lo que parece ser un cachorro llorando en el jardín de su casa y, cuando lo encuentra, decide acogerlo y cuidarlo. Lo que no se esperan es recibir la sorpresa de que no es un perro, sino que se trata de un dingo.

Los hechos han pasado en la ciudad de Wandiligong, en Victoria (Australia). El animal ha resultado ser una subespecie de lobo propio de Australasia que está en peligro de extinción.

Wandi, el pura sangre

La familia que lo ha encontrado ha bautizado al cachorro con el nombre de Wandi. Cuando lo descubrieron, pensaron que era un perro o un zorro, pero las pruebas de ADN han confirmado la gran sorpresa: Wandi es un dingo de pura sangre.

Estos animales se ven amenazados con la extinción, y es por eso que el cachorro es tan especial.

Un regalo del cielo

Cuando lo llevaron al veterinario, el sanitario descubrió que Wandi, de solo ocho o diez semanas de vida, tenía una herida al lado provocada, según parece, por un ave rapaz.

Eso estimuló la creencia de la familia de que su precioso Wandi es un regalo del cielo: llegó a su patio gracias a un ave que lo dejó allí.

Los vecinos han buscado y rastreado la zona donde descubrieron al dingo para ver si hay más, pero no han tenido éxito. "Era un alma solitaria sentada en un patio", ha bromeado el veterinario que lo atendió.

Un nuevo hogar

El Hospital de Animales Alpinos le hizo las pruebas de ADN para determinar su raza, y Wandi fue trasladado al santuario Fundación Australiana Dingo mientras todavía se esperaban los resultados.

Dos semanas después, las pruebas confirmaron las sospechas, y Wandi ha sido aceptado en el programa de reproducción.

El santuario se dedica, principalmente, a cuidar, criar y preservar esta especie. Está localizado en el Condado de Macedon Renges, famoso por la extensión de sus bosques.

Está feliz y se adapta bien

Según han explicado fuentes del santuario al medio estadounidense ABC, Wandi ha encajado muy bien y está feliz. "Si bien es salvaje y siempre lo será, le gusta la gente que lo cuida", han dicho.

El equipo mantiene un registro del desarrollo del dingo, y se muestra maravillado. "Es increíble, nos hace mucha ilusión tenerlo. No sólo para observar la forma en la que se desarrolla, sino también cómo se comporta al lado de los otros dingos que se crían aquí", aseguran.

En peligro de extinción

Según informan desde el santuario, en Australia hay tres tipos de dingo: los tropicales, los interiores que viven en el desierto y en el centro del país y los alpinos. Wandi es de estos últimos, y es la raza que más preocupa.

Muchos alpinos viven en la zona de la costa oriental, donde se encuentra el 80% de la población australiana. Así, las grandes amenazas a la raza de este dingo son su captura para hacerlos mascotas y la hibridación con perros domésticos y salvajes.

Ahora el santuario Fundación Australiana Dingo lucha por evitar que animales como Wandi desaparezcan.