La Guardia Civil de Tarragona ha detenido al responsable de una perrera, ubicada en un municipio de la comarca tarragonina de la Conca de Barberà, por varios delitos relacionados con el maltrato de animales, falsedad documental y de intrusismo profesional.

El detenido, un vecino de Valls, había sacrificado a cinco perros de caza en la localidad de Cretas (Teruel) donde se desplazaba para vender a los animales. Según fuentes de la investigación policial, después de encontrar a uno de los perros sacrificados con chip, pudieron identificar al individuo. Primero, hablaron con el propietario del perro que les habría explicado que el animal había sido cedido a la residencia canina del detenido.

Si no los podía vender, los mataba

Parece que el responsable de la perrera, habría trasladado perros a esta zona de Teruel en varias ocasiones con el objetivo de venderlos pero, si no lo conseguía, los mataba con diferentes métodos, según publica el Diari de Tarragona.

El hombre también habría sacrificado varios animales en la perrera. También se le acusa de falsificar cartillas sanitarias y de vacunar sin tener el título.

Además, según la Guardia Civil, la salud de los animales corría un "grave peligro" por las condiciones higiénicas y sanitarias de la residencia canina, que el detenido gestionaba desde hace tres años y donde se aplicaban vacunas por personal no calificado.