Los Mossos d'Esquadra han vuelto a detener hace pocos días a Angela Dobrowolski, la mujer de 37 años que está acusada de haber intentado asesinar a Josep Maria Mainat, el excantante de La Trinca y fundador de Gestmusic.

Según han explicado fuentes de la policía catalana en ElCaso.cat la mujer, casada con el famoso cantante, falsificó y cobró dos cheques a nombre de Mainat la semana pasada: uno de 2.900 euros y otro de 2.200. La mujer realizó la operación con el rostro cubierto, pero tras poderverificar su identidad, fue detenida.

Mainat Cotxe TV3

La pareja de Mainat intentó matarlo este verano.

Angela Dobrowolski, después de ser detenida e interrogada, fue dejada en libertad con cargos. No puede salir del país, también acusada del presunto delito de asesinato e ir de manera regular a los juzgados.

Intentó matar a Mainat con insulina

La teoría de los Mossos es que Angela Dobrowolski, de 37 años, según avanza La Vanguardia, supo por un correo que su marido estaba preparando los papeles para divorciarse y que esto la dejaría fuera del testamento multimillonario de Mainat. Fue entonces cuando ideó un plan para intentar matarlo.

El relato del intento de asesinato de Josep Maria Mainat

La madrugada del 22 al 23 de junio, la familia cenó junta en casa del exmiembro de la Trinca y la mujer tenía que dormir en otra habitación o con los hijos. Las cámaras de vigilancia instaladas a la vivienda grabaron como la mujer entraba hasta 13 veces al dormitorio de Mainat y como se escondía detrás de la puerta del frigorífico para manipular algo.

Según el atestado, la mujer aprovechó que Mainat dormía para entrar en su habitación y posarle las inyecciones. Para justificarse, le dijo que las dosis tenían vitaminas y una sustancia para adelgazarse. El productor se intentó negar a ello pero estaba profundamente dormido y finalmente no lo evitó. A continuación entró en un cuadro de hipoglucemia, una bajada de azúcar y después entró en coma.

Llamó al SEM y Mainat pudo salvar la vida

La mujer usó un glucòmetre durante la noche, donde quedan registradas todas las mediciones que se hacen. Así, entre las 1.20 y las 2.41 horas, la mujer mesuró el nivel de azúcar hasta cinco veces. Los niveles bajaron hasta niveles de riesgo de muerte, pero la mujer no hizo nada hasta pasados 20 minutos, cuando llamó a una ambulancia.

La telefonista del Sistema de Emergencias Médicas (SEM) pidió a la mujer que diera azúcar a su marido pero ella respondió que no tenían, cosa que no era cierta. Los Mossos creen que la llamada fue un intento para encubrirse. Además, la última medición del medidor era correcto, cosa que hace pensar a la policía que se mesuró ella misma el azúcar.