Un hombre de 46 años ha estado a punto de morir porque tenía un destornillador de 21 centímetros atravesando su intestino.

Los hechos han pasado a Florida (EE.UU.). El hombre ha sido operado de urgencia, después de entrar en choque séptico potencialmente mortal, a causa de las bacterias que entraron en su sangre a través de las heridas.

Es esquizofrénico

Tal como han podido saber los médicos, el hombre fue a urgencias porque sufría dolores abdominales y pélvicos desde hacía una semana.

Revisando su historial médico, los sanitarios supieron que el hombre había sufrido anteriormente episodios de esquizofrenia y trastorno bipolar. Por este motivo, no pudo tomar su medicación adecuadamente, según informa el Daily Mail.

Intervención de urgencia

Los médicos vieron signos claros que había alguna cosa dañando el intestino del paciente, y le dieron inmediatamente antibióticos y lo llevaron a quirófano para someterlo a una operación urgente.

Al principio, los sanitarios no pudieron sacar el destornillador, porque encontraron excrementos endurecidos dentro del intestino y los 21 centímetros de la herramienta hacían muy complicada la extracción.

Complicaciones a la operación

Los médicos tuvieron que encontrar otra manera de sacarle el destornillador, que era demasiado grande, y decidieron cortarle la cavidad abdominal para poder analizar lo que tenía dentro de su cuerpo. Los cirujanos cosieron el agujero nuevamente y drenaron líquido de un grano de tamaño considerable en su glúteo derecho.

Finalmente, realizaron una ileostomía para desviar los fluidos corporales y los redirigieron desde sus intestinos a una bolsa externa. Pero la herida de su glúteo empezó a pudrirse, de forma que los cirujanos tuvieron que operarlo otra vez.

Ha sobrevivido

Según han explicado los médicos, "es el primer caso en el que alguien sobrevive después de un accidente como este". Según los sanitarios, el paciente se ha recuperado de las cirugías satisfactoriamente y ha sido dado de alta. No obstante, le han aconsejado que empiece un tratamiento psiquiátrico.

Este caso es único, y sirve como alerta para que los doctores sospechen del dolor de estómago en pacientes psiquiátricos, aseguran los médicos.