Steve Easterbrook, de 52 años, ha sido despedido de su posición de CEO (o primer ejecutivo) de McDonald's, después de haber roto las reglas de la compañía de no confraternizar con empleados. El hombre cobraba 16 millones de dólares al año.

El hombre ha dejado el gigante de la comida rápida este viernes pasado. McDonald's ha confirmado que le pagará una liquidación millonaria que podría ascender a 6 millones de euros.

Una prohibición firme

La compañía tiene una política muy clara y firme ante las relaciones entre directivos y sus empleados: están terminantemente prohibidas. El despido de Easterbrook es una muestra clara de la seriedad de McDonald's ante el cumplimiento de esta norma, explica The Sun.

El ex ejecutivo de la compañía informó a los otros directivos de la relación consensuada entre él, de que está divorciado y tiene tres hijos, y una de sus empleadas. El hombre ha reconocido que "fue una mala decisión" y que ha violado claramente las políticas de la empresa, y se ha mostrado dispuesto a colaborar en esta situación.

Política feminista contra el acoso

Según explica Carl Tobias, profesor de derecho a la Universidad de Richmond, la salida de Easterbrook es un claro síntoma del #MeToo. El movimiento ha afectado positivamente a este tipo de comportamientos y situaciones: el escrutinio que se hace a los directivos y su trato a los empleados es más intenso y se cuestiona más.

"Parece que McDonald's intenta aplicar una política estricta en esta situación", ha observado al catedrático.

La compañía ha endurecido su respuesta ante el acoso sexual de sus empleados, después de que un grupo de trabajadoras demandaran a la empresa por este mismo motivo.

Varios despidos

Este movimiento, que pone de manifiesto el acoso sexual en el trabajo y el abuso de poder por parte de ejecutivos masculinos, se ha cobrado ya algunos cargos importantes de grandes empresas en los Estados Unidos.

Por ejemplo, en junio del 2018 el jefe de Intel, Brian Krzanich, también tuvo que dimitir por los mismos motivos.

Una liquidación millonaria

Según han confirmado fuentes de McDonald's, Easterbrook recibirá una liquidación por su despido de más de 500.000 euros, en concepto de la mitad de su salario básico.

Además, también recibirá una gratificación prorrata por su trabajo de este año. Teniendo en cuenta que el año 2018 recibió una bonificación de más de 10 millones de euros, este año podría percibir más de 5 millones.

Aparte de las retribuciones, el ex jefe ejecutivo tiene prohibido hablar mal de McDonald's, así como trabajar durante los próximos dos años para los rivales de la empresa.

Salvando McDonald's

Easterbrook se puso al frente de McDonald's para rescatar la empresa del declive de ventas que sufrió el año 2015. Durante estos cuatro años, consiguió su objetivo: renovó intensamente la compañía de manera que su valoración bursátil se duplicó durante su mandato.

Ahora Chris Kempczinski, uno de sus discípulos, asumirá el rol que ha dejado Easterbrook.