Un niño de 10 años fue diagnosticado con un tumor cerebral después de que su madre atribuyera sus dolores de cabeza a una pérdida de vista por jugar tanto a la PlayStation.

Le diagnosticaron el tumor tres semanas después de su décimo cumpleaños

 

Lucca Larkin empezó a tener fuertes dolores de cabeza en agosto y su madre decidió llevarlo al optometrista. Con el dolor aún persistente, lo llevó al médico de cabecera, que descartó sus síntomas como nada grave y le recomendó tomar tabletas antialérgicas y Calpol.

Después de una noche de insomnio con mucho dolor, la madre de Larkin decidió llevarlo al hospital de Gran Mánchester, donde le diagnosticaron un tumor cerebral solo tres semanas después de su décimo cumpleaños, informa Daily Mail.

"Mi corazón se rompió en pedazos"

"Es difícil describir la sensación que tienes cuando escuchas la noticia de que lo que creías que eran dolores de cabeza sinusales o migrañas es en realidad algo mucho más siniestro", dijo la Sra. Larkin.

"Al escuchar la noticia sentí que mi corazón se había roto en pedazos. Fue como un dolor físico profundo. Me sentí asustada, aterrada de hecho. Más tarde sentí una ira intensa porque exista esta horrible enfermedad", continúa. "Como padre es el peor sentimiento, sientes que has muerto por dentro. Sabía que no había nada que pudiera hacer en ese momento para ayudarlo", añade.

En lista de espera

Lucca se sometió a una cirugía para extirpar parte del tumor el 3 de septiembre y está en lista de espera para realizar la quimioterapia y radioterapia para tratar el resto de la masa, que era demasiado peligrosa de eliminar.

La familia también está esperando los resultados de una punción lumbar, que evaluará si su tumor se extendió a su columna vertebral. A pesar de todo lo que ha soportado, el joven ha logrado mantenerse positivo. "Lo está haciendo brillantemente", aseguró la Sra. Larkin.