Bajo el seudónimo de "Laura" se esconde una nueva víctima de abusos sexuales por parte de la Iglesia. Sesenta años después, se ha atrevido a subir la voz para denunciar los abusos que sufrió por parte de Josep Maria Gallinat en Sant Jaume dels Domenys (Tarragona). Sumado a los casos de los mosenes Pere Llagostera, Francesc Morell y Josep Maria Font, este es el cuarto sacerdote del arzobispado de Tarragona denunciado por tocamientos.

Laura no se había atrevido a volver nunca más al pueblo, donde veraneaba con su familia. La última vez que estubo fue cuando tenía diez años y sufría los abusos de Gallinat. Ahora, en cambio, necesitaba volver y confesar el terror que vivió en el despacho de la rectoría. De hecho, sólo llegar y pronunciar su nombre, muchos vecinos le han dicho que tenían constancia de aquellas prácticas: "Arañaba a las mujeres", "metía mano", comentaban.

"Se sacó el pene y yo no sabía ni lo que era. Esta imagen no la he podido olvidar nunca"

La víctima relata a El Periódico cómo se produjeron los tocamientos: "Había tal grado de confianza que no me resultó extraño que me pidiera que lo siguiera hasta su despacho. Se desabotonó la bragueta de la sotana y se sacó el pene. Me pidió que me sentara sobre su regazo, me abrió las piernas y me distrajo con un juego. Tenía un chicle, lo estiró y me propuso que lo cogiéramos a uno por cada extremo con la boca y que nos acercáramos hasta tocarnos los labios".

Laura, sesenta años después, no recuerda con exactitud los tocamientos y tiene algunas imágenes borrosas, incluso ha llegado a pensar que todo había estado fruto de su imaginación. Cuando vio las otras tres denuncias de sacerdotes tarraconenses en la misma época, decidió romper el silencio y denunciar, aunque Gallinat ya está muerto.

A quien todavía no se ha atrevido a confesarlo es a su familia. La víctima está casada y tiene hijos y asegura no estar preparada. "Recortaré la noticia y la uniré con un clip en la copia de la denuncia que ya he presentado delante de los Mossos d'Esquadra. Mis hijos ya lo entenderán cuándo me muera y lo encuentren", ha dicho.