Un extraño caso de un robo y secuestro ha descubierto un escabroso capítulo de violencia familiar en Argentina. Una chica de 32 años de Lomas de Zamora, embarazada de cinco meses, fue atacada por un grupo de personas con la cara tapada que, presuntamente, la querían atracar.

La tuvieron secuestrada durante un rato y la golpearon varias veces. Por culpa de las heridas, ella acabó gravemente herida y el bebé acabó muriendo.

Un plan de su pareja

La chica, Hellen Huerta, recibió varios golpes de unas personas que simulaban un robo. En realidad, sin embargo, y según se ha podido descubrir ahora, todo era un plan orquestado por su pareja, un chico de edad similar. Lo diseñó todo para provocar un aborto a la chica, ya que él no quería tener el hijo y al mismo tiempo había recuperado una relación sentimental con una expareja.

Los hechos pasaron el pasado 6 de septiembre y justo aquel día, la pareja y padre de la criatura, desapareció. También había desaparecido la expareja del hombre, con quien las autoridades del país creen que había reanudado su relación sentimental. La policía está investigando si las personas que asaltaron a la chica fueron ellos dos o encargaron a unos sicarios la brutal agresión que provocó la muerte de la criatura y dejó muy malherida a Huerta.

Brutal agresión

Según ha explicado la mujer, los desconocidos la ligaron y le pusieron una media en la cabeza. La golpearon varias veces, sobre todo, en la barriga. Perdió el conocimiento pero recuerda que oyó a su pareja discutir con los ladrones y les dio dinero para hacerles marchar de la casa. Ahora cree que todo fue un montaje de él.

Después del incidente, cuando ya había abortado, perdió el contacto con él. Le dijo que tenía que trabajar pero dejó de responderle los mensajes. Después de dos días, la chica encontró el móvil de él en la basura y supo que la expareja de él también había desaparecido. Los dos dejaron una nota de despido donde aseguraban que habían hecho "cosas muy graves que nadie entendería pero que era por amor".

Capturados

Rodrigo Ariel, el padre de la criatura, y Verónica Oliva, la expareja del padre, se escaparon e intentaron esconderse de la policía. Según detallan varios medios argentinos, ya han podido ser detenidos y serán acusados de ser los autores intelectuales de la paliza que dejó gravemente herida a la pareja de él y haber matado al bebé.

El abogado de Hellen Huerta pide ahora que se impute a los dos por uno presunto delito de homicidio con el agravante de relación sentimental y por el aborto que le provocaron a la mujer.