El domingo 22 de septiembre fue el peor día de la vida de Antonia y Manuel. Son los padres de Cristina, la chica de 28 años de Cornellà asesinada a navajazos en Southampton (cerca de Londres) a manos de su expareja.

Los vecinos de la tranquila urbanización donde vivía la chica alertaron a la policía el sábado 21 de septiembre por la noche: oyeron gritos y golpes.

Cuando llegaron encontraron a la chica muy mal herida y a un chico de 29 años, también de nacionalidad española -y de origen marroquí-, al lado. Acabó detenido y acusado del crimen. El chico es la expareja de Cristina.

La Interpol avisó a los Mossos

Cuando la policía británica pudo identificar a la chica se puso en contacto con la Interpol, que en su momento alertaron a los Mossos d'Esquadra, la policía competente en Catalunya. Fueron agentes de la comisaría de Cornellà los que recibieron el encargo.

El domingo 22 de septiembre por la mañana, dos policías se presentaron en casa de la familia de Cristina, en Cornellà, y les notificaron una de las peores noticias que pueden recibir nunca a unos padres.

Contacto con los investigadores de la policía de Hampshire

Además de informar de la muerte de la chica, también les explicaron que la muerte había sido a causa de una acción criminal y les facilitaron un teléfono para ponerse en contacto con la policía de Hampshire.

Una prima de Cristina es quien mantiene la línea directa con la policía inglesa para seguir las novedades de las investigaciones del caso. El cadáver de la chica sigue en el Reino Unido y no se espera que sea repatriado antes de diez días.