Han hecho falta 12 años para saber qué pasó en la trastienda de la zapatería Acín de Sabadell (Barcelona), el 28 de febrero de 2007. Una pareja entró en la tienda, extrañados por la hora que era y que todavía estuviera la tienda abierta, y encontraron el cuerpo sin vida de Ana María Milán, una mujer de 41 años que hacía muchos que trabajaba en esta tienda del centro de Sabadell. Tenía una cuchillada y fuertes golpes por todo el cuerpo, sobre todo en la cabeza.

Descartado el robo

En un primer momento los Mossos d'Esquadra pensaron que se había tratado de un robo, nada hacía pensar otra cosa. La caja registradora estaba vacía y el móvil parecía claro, pero la policía no pudo saber quién había muerto esta dependienta tan conocida en Sabadell.

flores ácino sabadell

Imagen del exterior de la tienda, en Sabadell, con flores, el día siguiente del crimen. / Efe

El tiempo iba pasando y parece un caso más de los olvidados en carpetas policiales, sin resolver y sin ninguna línea de investigación clara. Ni el marido de la mujer había tenido nada que ver ni un joven que los Mossos detuvieron por la zona al día siguiente, quien todo el mundo pensaba que era el autor del crimen. Fue dejado en libertad al cabo de pocas horas, lo habían detenido por otro robo.

Un crimen sin resolver

Desde aquel 28 de febrero de 2007 que nada hacía pensar que el caso se podría resolver. El cuerpo desangrado de la chica estirada en el suelo no aportó muchas pistas a la policía. El crimen tenía que haber sido perpetrado por un conocido de la víctima y fueron estirando el hilo.

Después de 12 años se ha podido detener un hombre. Se trata de un lampista que por la mañana había estado en la tienda y que volvió por la tarde, cuando faltaba poco para cerrar. La policía no cree que el hombre quisiera robar.

Intentó abusar sexualmente de la mujer

Un delito sexual es la principal hipótesis de la policía, según han explicado fuentes de los Mossos a ElCaso.com. El hombre quiso abusar de la chica y esta se resistió. Él reaccionó de manera violenta, le hizo un corte en el cuello y la agredió con un objeto contundente hasta que la mató.

La chica se cayó al suelo y allí murió, hasta que la encontraron una pareja que entró a la tienda. El hallazgo de una huella dactilar en las pertenencias de la mujer, que ligaba con las que se habían recogido en su momento y que pasaron por alto en una primera fase, han resuelto el crimen.

El hombre, ahora de 68 años, fue detenido la semana pasada por los Mossos d'Esquadra que llevaban la investigación del crimen, que no se había abandonado en los 12 años. Después de ser detenido fue puesto a disposición del juez de guardia.

En libertad

A pesar de las pruebas que aportaron los Mossos d'Esquadra, la Fiscalía no pidió al juez su ingreso en prisión y el magistrado no tuvo más remedio que dejarlo en libertad. Durante el interrogatorio judicial, el hombre ha negado los hechos.

Sí que acordó la retirada de pasaporte, prohibición de salida del territorio y comparecencias semanales. Está imputado judicialmente por un presunto delito de asesinato.