Una pareja encontró cuatro huesos el pasado 24 de junio de 2019 en la fosa donde tuvo lugar el triple crimen de Alcàsser. Un estudio antropológico realizado por el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses ha logrado extraer ADN de los huesos y no descartan que puedan pertenecer a una de las tres niñas.

Los biólogos ya descartaron que los restos óseos fuesen del cadáver de Toñi en 1993, pero no excluyen que sean trozos de falange de las otras dos niñas, Míriam o Desirée, informa Las Provincias.

No se descarta que sean trozos de falange de dos de las niñas, Míriam o Desirée

Por ello, el Instituto de Medicina Legal ha pedido autorización al juzgado para tomar muestras de saliva a los padres y cotejar los perfiles genéticos. Estas muestras, en caso de realizarse, serán remitidas al Departamento de Barcelona del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses para determinar si los restos óseos pertenecen a las víctimas.

Las adolescentes desaparecieron la noche del viernes 13 de noviembre de 1992, cuando se dirigían haciendo autoestop a una discoteca de la vecina localidad de Picassent, donde se celebraba una fiesta de su instituto.

Las investigaciones policiales apuntaron a que el triple crimen fue cometido por dos delincuentes comunes: Antonio Anglés y Miguel Ricart, de 26 y 23 años respectivamente. El primero, considerado el presunto autor material de los hechos, huyó en el mismo momento en el que las fuerzas de seguridad procedieron a su localización. Aunque la búsqueda fue incesante, Antonio Anglés aún se encuentra en paradero desconocido. En cambio, Miguel Ricart fue detenido, juzgado y condenado a 170 años de prisión en un juicio muy mediatizado, de los que solo cumplió 21 antes de ser puesto en libertad.