Un joven de 23 años, vecino de la Cuenca de Pamplona, ha muerto este domingo por la mañana, después de sufrir un atropello en el punto kilométrico 7 de la N-240-A, en el término municipal de Berrioplano (Navarra).

El conductor del coche ha dado positivo en las pruebas de alcoholemia y ha sido trasladado al Complejo Hospitalario de Navarra con pronóstico reservado.

Al lugar se han desplazado patrullas de la Policía Foral de tráfico adscritas a la comisaría de Pamplona. También han acudido dos dotaciones de bomberos del parque de Trinitarios del Gobierno De Navarra y una unidad de Atestados de la Policía Foral quien se ha encargado de realizar las correspondientes diligencias.