Pánico en el centro de Sant Feliu de Guíxols (Girona) para|por un conductor bebido que protagonizó una persecución policial por varias calles por el centro del municipio, tal como detalla el Diari de Girona. Los hechos pasaron este viernes por la noche después de que el hombre sufriera un accidente y se marchara del lugar de los hechos a gran velocidad.

Un agente fuera de servicio vio los hechos y avisó a sus compañeros. Una patrulla de la policía local inició la persecución. El conductor, lejos de detenerse, seguía en su huida a gran velocidad por calles del centro del municipio, donde había mucha gente.

Subió a la acera para escapar de la policía

En la zona de la rambla del Portalet el conductor hizo subir el Seat Ibiza encima de la acera, creando momentos de verdadero pánico entre los peatones, que tuvieron que saltar para evitar ser atropellados por el coche.

Varias personas se tuvieron que esconder en portales y entradas de tiendas para salvarse del vehículo que circulaba a gran velocidad. Por suerte, ninguna de las personas que la noche de este viernes paseaban por Sant Feliu resultó herida.

En libertad

El conductor del coche sufrió un accidente y salió del vehículo e intentó escapar corriendo a pie. Fue entonces cuando los agentes lo pudieron retener y detener. Al hombre, de quien no ha trascendido la edad ni su nacionalidad, se lo acusa de un delito de resistencia y desobediencia a agentes de la autoridad y conducción temeraria.

Los policías le hicieron las pruebas de alcohol y dio 0,91 mg/l, muy por encima de la tasa permitida. Esta mañana el juez ha ordenado su libertad con cargos.