Elizabeth Faidley quiso cumplir el deseo de su hija las navidades de 2015 y comprarle justo lo que pidió: una sirena bebé. Recorrió varios establecimientos y, finalmente, encontró una en una tienda de muñecas llamada Etsy, que vende artículos nuevos y de segunda mano.

La mujer puso a la muñeca debajo del árbol y cuando su hija fue a abrirlo, reaccionó de manera inesperada. Tal y como muestran las imágenes, la pequeña se muestra con cara de susto. 

La mujer llevó a la muñeca a una tienda especializada para que le pintasen la piel y la hiciesen más bonita. Unos días después, la mujer recibió una llamada de un detective del departamento de policía de Secaucus de Nueva York. "Me dijo que los propietarios que regentaban la tienda llamaron a la policía. Cuando le quitaron la cabeza a Pearl para pintar su piel, encontraron 2 onzas de cocaína [unos 60 gramos] en su cabeza", cuenta con humor la mujer. 

Y vino la conversación "más extraña de su vida" que acabó con la suposición de que "un tío raro le puso droga en la cabeza de Pearl hace 30 años y luego la heredé yo". Le explicó al detective que Ellie quería para Navidad la muñeca, cómo la encontró y por qué la envió a la tienda a repintar.

El detective accedió a no considerarlas como sospechosas

 

Finalmente, el detective accedió a no considerarlas como sospechosas porque "sería una tontería por mi parte poner cocaína en la cabeza de una muñeca y luego enviarla a una tienda". Al poco la mujer supo que su muñeca quedaba requisada como prueba y que la DEA (agencia antidroga) estaba trabajando para planear un asalto al fabricante de muñecas, situado en Alabama. 

La última parte de la historia es la más reciente, de hace tan sólo unos días. El detective llamó de nuevo a la mujer. "Siento decepcionar a tu hija, pero Pearl no puede volver a casa. Nunca. Va a ser custodiada en el departamento de pruebas en espera de un juicio internacional por drogas. Lo siento", le dijeron. 

Colgó el teléfono y le comunicó a su hija Ellie que la muñeca no iba a volver porque "tenía muchos problemas". Ellie asintió y dijo: "Te lo dije, mamá. La muñeca es un desastre".