Esta semana los Mossos d'Esquadra tuvieron que disparar con un arma de fuego contra un hombre con un cuadro esquizofrénico fuera de control en Barcelona. Los agentes entraron en el piso donde estaba el hombre armado con un cuchillo, y resultaron heridos. En un primer momento intentaron reducir al hombre con los escudos. Después, se vieron forzados a hacerlo con una pistola eléctrica, también conocida como Taser.

ElCaso.com ha podido probar una de estas arma de defensa. Un instructor de estas armas, que no causan la muerte, ha disparado contra un periodista de este medio para que explicara en primera persona lo que se siente. 

La sensación de rampa por todo el cuerpo

Una sensación de rampa muscular, pero por todo el cuerpo. Una sensación de perder el control y de caer desplomado en el suelo sin darte tiempo a reaccionar. Los segundos que dura la descarga, habitualmente cinco, se hacen eternos. 

La Taser no funcionó

El arma eléctrica que utilizaron los Mossos d'Esquadra el pasado martes no funcionó. El espacio reducido donde estaba el hombre no permitió que esta herramienta policial, que los Mossos d'Esquadra han incorporado el último año, pudiera ayudar a reducir al agresor. Hacen falta una distancia y un espacio concreto para poder disparar, el hombre estaba muy alterado y el agente que disparó el arma no pudo pararlo. El hombre hirió a un agente de la Guardia Urbana en la cara y golpeó a un agente de los Mossos.

Finalmente el agente del ARRO que estaba en la habitación con el hombre, y al sentir que su vida estaba en peligro, hizo uso del arma de fuego. Disparó hasta cinco veces -en un primer momento se había dicho tres- contra el hombre para poder reducirlo. Recibió disparos en el brazo, en las piernas y también en el culo, según ha podido saber ElCaso.com.

El agresor, de unos 50 años, tuvo que ser operado del brazo y no recibió ningún tiro en zonas vitales. La actuación fue considerada correcta y se hizo una investigación con el fin de reconstruir la acción y aclarar cómo fue.

¿Cómo funciona una Taser?

El instructor, Toni Castejón, explica cómo funciona este tipo de arma y qué ventajas ofrece. Según sus defensores, las pistolas Taser son más efectivas que las armas de fuego y las porras cuando los agentes se enfrentan a personas agresivas. En una demostración en la sede de NIDEC, en Sant Celoni, distribuidores de este tipo de armas en España, Castejón ha probado el arma contra un maniquí.

Todas las actuaciones que se hacen con Taser quedan registradas en las cámaras que, de manera obligada, tienen que llevar los agentes. De esta forma, asegura Castejón, permite tener la grabación de toda la actuación para dar garantías al ciudadano de que se ha actuado correctamente y también permite defender al agente de la policía ante falsas denuncias.

Las cámaras que llevan actualmente los agentes de los Mossos d'Esquadra se tienen que activar de manera manual por un defecto en la licitación. En el primer caso que se utilizaron, en Girona, el agente no accionó el mecanismo y no se pudo grabar. Fue gracias a la grabación de un ciudadano que los Mossos pudieron defender su actuación.

El uso de pistolas Taser fue aprobado por el Parlament de Catalunya después de varias sesiones de trabajo. Hace pocos meses que están repartidas por todas las regiones policiales de Catalunya y, que se sepa, sólo se han utilizado tres veces por parte de los Mossos d'Esquadra: en Salt, en Granollers y el otro día en Barcelona.