Una guardería privada ha cerrado sus puertas después de la detención de uno de sus trabajadores acusado de abusar sexualmente de uno de los niños que cuidaba. La detención de este trabajador llega después de que el niño explicara a sus padres que había sufrido tocamientos.

La policía, sin embargo, cree que doce bebés de dos años de la misma guardería habrían podido sufrir abusos por parte de este individuo. Los investigadores han llegado a esta conclusión después de ver las grabaciones de las cámaras de seguridad. Actualmente, esta guardería cuidaba a 52 bebés y niños de entre dos y cinco años de edad.

La guardería se ha puesto en contacto con los 100 padres para informarles sobre los presuntos ataques sexuales

A partir de estos hechos, la guardería Jack & Jill Childcare de la localidad de Torquay, en la costa sur de Inglaterra, ha decidido cerrar.

Sus responsables se han puesto en contacto con los 100 padres que tenían a sus hijos en el centro para informarles sobre los presuntos ataques sexuales y la investigación que se ha abierto para aclarar el caso. La policía tiene previsto entrevistar a todos los niños del centro.

La guardería se ha puesto a la total disposición de la policía para ayudar en todo lo posible. La subdirectora de servicios del centro, Nancy Meehan, asegura que "se toman muy seriamente la protección de los niños" y que por eso "trabajan intensamente con varios socios, incluida la policía, en relación a este asunto".