Karla y su amiga solicitaron el servicio de Cabify el pasado sábado cuando salían de una reunión en la Ciudad de México. Una vez dentro, percibieron un olor extraño proveniente del aire acondicionado.

Las chicas se percataron que todas las ventanas estaban cerradas menos la del conductor. Al empezar a sentir picor en los ojos, la nariz y la garganta, Karla hizo señas a su amiga para que bajara las ventanas de la parte trasera del vehículo.

Las jóvenes empezaron a sentir picor en los ojos, la nariz y la garganta

 

La joven no dudó de que se trataba de un secuestro y que tal vez ya no volverían a casa. “Pensé que era un secuestro y que nos iba a dormir". Cuando llegaron a su destino, las jóvenes llamaron al 911 y a la empresa, quienes investigaron al conductor y decidieron darle de baja por presentar irregularidades.

“En Cabify nos dijeron que iban a investigar al conductor y que nos iban a notificar de las novedades por correo. Nos dijeron que, efectivamente, el automóvil presentaba irregularidades y después me explicaron que se haría investigación mayor, pero que no me podían proporcionar más datos hasta que se iniciaran las averiguaciones”.

Cabify ya ha dado de baja al conductor

 

Karla ha decidido exponer su caso en redes, momento en que ha empezado a recibir comentarios vejatorios y amenazas de muerte. “Es muy fuerte y triste. Cuando una mujer se atreve a levantar la voz por una situación abuso, somos tachadas de dramáticas, de exageradas y de mentirosas, y en este caso no fue una excepción”, ha lamentado.