Un chico de 21 años descubrió que tenía un tumor cerebral gracias al conocido programa de televisión ¿Quién quiere ser millonario?. Harry Mockett se percató de que le costaba leer las preguntas que aparecían en pantalla y decidió acudir al oculista en abril de 2018. Tras una primera visita infructuosa, volvió al especialista y este le derivó al hospital al detectarle una inflación del nervio óptico. Las pruebas concluyeron que tenía un tumor cerebral del tamaño de una pelota de golf y tuvo que ser operado de urgencia para no perder la vista. El joven británico logró quedar limpio en febrero de 2019 tras dos meses de radioterapia en Alemania.

Gafas

Todo empezó en el domicilio de Mockett en la ciudad de Nottingham, en Inglaterra. En abril de 2018, el joven empezó a notar que cada vez le costaba más leer las preguntas del programa de televisión ¿Quién quiere ser millonario?. Al comprobar que este empeoramiento de la vista no era pasajero, el chico acudió al oculista, que le recomendó utilizar unas gafas. El remedio no surgió efecto y al volver al especialista saltaron todas las alarmas: una de las pruebas detectó una inflación del nervio óptico.

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Imagen: Harry Mockett durante su tratamiento para extirpar el tumor cerebral.

Mockett fue derivado inmediatamente al hospital, donde los médicos le comunicaron que tenía un tumor cerebral del tamaño de una pelota de golf y que debía ser operado de urgencia. "No tenía otros síntomas aparte de los de mi visión que parecía volverse borrosa y pensé que solo necesitaba gafas, no tenía ni idea de que tuviera un tumor cerebral", ha explicado el joven en declaraciones al Daily Mail. La intervención fue todo un éxito -lograron extirparle el 98% del tumor- pero el chico desarrolló una meningitis bacteriana por acumulación de líquido en el cerebro.

Lucha

Tras varias intervenciones, el paciente no acababa de conseguir ganar la batalla a las células cancerígenas, por lo que decidió dejar su Nottingham natal para mudarse a Alemania. Dos meses de radioterapia después, Mockett lograba quedar completamente limpio en febrero de 2019 y pese a sufrir algunas pérdidas de memoria a corto plazo, ha podido recuperarse con éxito del tumor.