Una chica británica de 24 años ha subastado su virginidad por un precio de escándalo: 1,5 millones de euros. El ganador de la subasta, según ha explicado la misma chica, es un político de unos cincuenta años del partido conservador británico que, además, es diputado en el parlamento.

La chica, que se hace llamar Lia, ha vendido su virginidad en una conocida página de acompañantes, Cinderella Escorts. El político ganó la subasta por encima de un futbolista de Londres, que ofreció 1,2 millones, y de un hombre de negocios de Miami, que se quedó en un millón. Los nombres, por descontado, no se saben.

No se esperaba ganar tanto dinero

Según ha explicado la misma chica a varias entrevistas, tomó la decisión de vender su virginidad después de conocer otros casos de chicas que lo habían hecho y que habían acabado ganando más de un millón de libras. Sin embargo, no esperaba el éxito: "nunca hubiera esperado tanto dinero, y eso me hace pensar que he tomado la decisión correcta".

El ganador de la subasta y la chica ya se han visto varias veces a lo largo de dos meses, aunque no han llegado a mantener relaciones, sino que se ha dedicado a cumplir sus "fetiches", como hacerle masajes en los pies.

Sea como sea, después de varias citas el encuentro sexual ya se habría producido. Además, una vez pasada esta fase, el hombre ha accedido a mantener una relación más alargada en el tiempo, una relación que le podría proporcionar mucho más dinero todavía: hasta 20.000 euros en el mes.

lia virginidad

La chica ha asegurado que busca "mucho más que sexo"

El comprador, un hombre muy influyente y "muy educado"

La chica se ha mostrado encantada con el hombre, a quien ha calificado de "caballero" y "muy educado", con muchos contactos influyentes en Londres. "Es emocionante, conocer a un hombre con tanto poder," asegura.

Lia ha explicado que actualmente vive con su madre y que utilizará el dinero para trasladarse a un barrio mejor, para invertir en propiedades y para empezar su propio negocio. También considera que decidir "qué quiere hacer con su cuerpo" es un paso valiente y necesario hacia "la emancipación" de las mujeres.

Para poder vender la virginidad a través de la plataforma "Cinderella Escorts", hace falta un certificado de un médico que demuestre que la chica es virgen. Además, el comprador también puede exigir que otro médico lo certifique. Eso sí, no todo el mundo puede acceder a estos "servicios": para entrar en la cartera de clientes, hay que garantizar que se tiene una fortuna de al menos diez millones de euros.