La chica de dieciséis años presuntamente apuñalada ayer por un repartidor de Correos ha confesado que se lo inventó todo y que se autolesionó a si misma. La policía la ha detenido por denuncia falsa.

Simulación de delito

La menor fue ingresada ayer en el hospital Royo Villanova de Zaragoza a causa de la supuesta puñalada que un falso repartidor de Correos le había asestado. No obstante, al recibir el alta, la chica ha confesado al Grupo de Homicidios de la Jefatura Superior  de Policía que se lo había inventado todo y se había autolesionado ella misma.

A causa de la mentira, la policía la ha detenido por denuncia falsa, según informa El Periódico de Aragón. Después de ser arrestada, la menor ha sido entregada a sus padres y deberá comparecer ante la Fiscalía de Menores.

Portal Zaragoza / Google Maps

El portal de la casa donde vive la chica de 16 años y su família / Google Maps

Los hechos tuvieron lugar este miércoles por la mañana en la calle Matilde Sangüesa, cerca del Puente de Piedra, en el barrio del Arrabal. Según la versión de la joven, que se encontraba sola en casa, un hombre llamó diciendo que traía un paquete.

Cuando abrió, el supuesto repartidor la apuñaló en un costado y huyó. La chica se taponó la herida rápidamente y llamó a emergencias. 

Sospechas

La policía activó un dispositivo especial para este caso: la Brigada de Policía Científica se desplazó hasta el domicilio para encontrar huellas del atacante y recabar información y un grupo de agentes de homicidios peinó las inmediaciones para encontrar la arma.

La policía activó un dispositivo especial para aclarar los hechos y encontrar al agresor

Además, se inició una búsqueda intensiva para dar con el agresor, un hombre de entre 40 y 45 años, calvo y de 1,80 de altura, según describió la chica.

No obstante, tras una exhaustiva investigación, los policías empezaron a sospechar que el supuesto agresor no existía. Además, el corte que presentaba la chica era superficial y no tenía lesiones internas, lo cual no concordaba con un ataque sorpresa y violento.

Finalmente, la joven ha dicho la verdad al salir del hospital: se había autolesionado y se inventó la agresión para encubrirlo.