Un periodista australiano que estaba relajándose después de trabajar en su hotel en Inglaterra ha sufrido el susto de su vida por culpa de una cerveza.

Peter Lalor es un periodista australiano especialista en cricket que la semana pasada estuvo en Manchester, en Inglaterra, para cubrir un partido entre Australia e Inglaterra en el mítico estadio de Old Trafford.

Una vez acabado el partido – con victoria visitante – Lalor decidió ir al hotel Malmaison, donde estaba alojado, y refrescarse en el bar. Allí, Lalor, también experto en cerveza, pidió una cerveza británica, cansado de las cervezas comerciales europeas.

Después de que ninguno de los camareros le supiera recomendar nada, acabó escogiendo una cerveza escocesa Caledonian Deuchars IPA, una bebida que en los supermercados cuesta unas dos libras.

Problemas a la hora de pagar

Una vez decidida por esta cerveza – que califica de excelente y que, de hecho, ha ganado varios premios – llegó el momento de pagar. El hombre asegura que no llevaba gafas y no podía ver qué estaba pagando, y, además, el datáfono para cobrar con tarjeta le dio problemas. Finalmente, sin embargo, pudo pagar.

Interesado, el hombre preguntó cuánto había pagado por la cerveza. Y, al mirarlo, la camarera se quedó blanca al darse cuenta de que había cometido un grave error: el hombre había pagado 55.000 libras por la cerveza, unos 61.000 euros al cambio.

Su mujer, asustada

El hombre, enfadado, le pidió una devolución, y los encargados del bar así se lo prometieron. Pero horas más tarde, recibía una llamada de su mujer, muy alterada: habían desaparecido 62.000 euros de la cuenta corriente, incluida una comisión por el cambio de divisas.

Ahora, el hombre ha conseguido que le devuelvan el dinero, aunque, al tratarse de una transacción internacional, tardará hasta diez días en recuperarlo. Aunque entiende que se trata de una anécdota, Lalor está indignado por tener que quedarse tantos días con un agujero enorme en su cuenta y, también, porque ni VISA ni su banco detuvieran una transacción tan exagerada. Sobre todo, teniendo en cuenta, dice, que no le sobra el dinero.

Eso sí, después de hacer público el incidente, el hotel ha sido en contacto permanente con él. Le han asegurado que le volverán hasta el último céntimo e, incluso, aseguran que la próxima vez lo invitarán a una copa para compensarle el susto. Y es que, como dice el mismo Peter Lalor, por buena que sea una cerveza, "100.000 dólares [australianos] por una pinta parece un poco exagerado".