Cerdos de más de 500 kilos, el peso aproximado de un oso polar, que triplican el tamaño de los cerdos normales. Es la solución a la escasez de carne porcina que hay en China, uno de los países donde más carne se consume y donde cada vez hay menos, también por culpa de una epidemia de peste porcina africana.

Las granjas chinas han empezado a criar cerdos gigantes, que se pueden vender por unos 1.300 euros, más del triple de los ingresos mensuales medios de los granjeros. Las autoridades, ante la escasez cada vez mayor de este tipo de carne, impulsan estas prácticas, según explica el South China Morning Post.

De hecho, el peso de los ejemplares que llegan a los mataderos ya se ha disparado: de los 125 kilos habituales, ahora llega hasta los 200. Lo hacen con la ayuda de los productores de piensos, que ya han modificado sus productos para potenciar el engorde de los animales. Con todo, intentan hacer subir los beneficios un 30%.

La mitad de cerdos

La peste porcina africana que afecta a los animales ha reducido hasta la mitad, según algunos estudios, el número de ejemplares vivos y aptos para el consumo. Por eso, los precios se han disparado, y las autoridades se han visto obligadas a tomar medidas.

Esta escasez se podría alargar hasta el 2020, según el gobierno, que presiona las autoridades locales para que ayuden a los granjeros a producir cada vez más. Las granjas que han perdido sus cerdos por la enfermedad, sin embargo, se muestran reticentes a volver a tener cerdos: por el miedo a la enfermedad sin embargo, también, porque el precio de los cochinillos también se ha disparado.

Sin riesgo para las personas

La peste porcina africana es muy contagiosa y mortal para los cerdos, pero no tiene riesgo para los humanos. El primer brote en China se detectó en agosto del año pasado, y el virus se ha propagado por todo el país y por Vietnam. El brote ha obligado a desinfectar las granjas y a restringir la venta de carne de cerdo, y los animales infectados son sacrificados.