Los muertos enterrados en el cementerio del Verano (Roma) compartían tumba con 110.000 dosis de cocaína. Así lo ha descubierto la policía italiana al detener este miércoles al “enterrador”: un marmolista de 42 años que escondía droga, balanzas de precisión y un arma en los nichos del cementerio.

Pillado infraganti

El miércoles por la tarde, una patrulla de carabineri siguió a un coche que circulaba a gran velocidad hasta el cementerio monumental del Verano. Intrigados por el sospechoso comportamiento del conductor, siguieron sus pasos a escondidas hasta la zona más antigua del cementerio. Ahí vieron como el hombre entraba en distintos panteones y, con la ayuda de una escalera, se enfilaba hasta los nichos para abrirlos. Fue entonces cuando lo detuvieron.

El ajuar funerario del detenido

En los nichos de ese panteón había contenedores de plástico con 1.092 gramos de cocaína que, según el comunicado, equivalen a cien mil dosis de droga en el mercado. Además, también encontraron balanzas de precisión, material para embalar y una pistola. 

El hombre fue arrestado y denunciado por posesión de drogas y tenencia ilícita de armas