Celia Cavia, la niña de 14 años a quien encontraron muerta el pasado 17 de diciembre delante de la costa de Santoña (Cantabria), sufría bullying en el instituto donde estudiaba, el IES José María Pereda.

Desaparecida el 12 de diciembre

Celia fue vista por última vez el 12 de diciembre, poco después de las 14 horas, cuando se marchó del instituto antes de tiempo porque se encontraba mal. Desde un comienzo se sabía que la niña había desaparecido en la zona del parque de Mataleñas, donde se encontró su mochila.

Cinco días después, un pesquero encontraba el cadáver de una niña flotando en el mar, delante de la Montaña Buciero, en Santoña, y unas horas después se confirmaba que el cuerpo sin vida era el de Celia Cavia.

La hipótesis más clara apunta al suicidio

Desde el momento de su desaparición, durante la búsqueda y sobre todo cuando se encontró el cadáver, se produjeron todo tipo de teorías sobre lo que pudo provocar que Celia cayera por un acantilado. Una semana después de los hechos, la hipótesis más clara apunta hacia el suicidio, tal como informa el periódico digital Los Replicantes.

Malas notas

Celia Caiva estudiaba tercero de ESO en el IES a José María Pereda, era muy buena estudiante pero este primer trimestre le estaba costando, incluso había suspendido un par de asignaturas. Eso la dejó muy frustrada, a más de dolida porque sus padres le habían retirado el móvil como castigo por los malos resultados.

Las burlas de los compañeros

Pero aparte de este hecho, había alguna otra cosa que hacía que la Celia no se sintiera cómoda en el instituto. Según ha explicado una amiga suya, lo estaba pasando mal y eso había provocado que se engordara un poco, lo que provocó que sus compañeros de clase le recriminaran e hicieran burla.

Tal como asegura el periódico digital Los Replicantes, Celia se había enfrentado al acoso escolar participante en el Programa TEI, que lucha contra la violencia verbal y física en el ámbito escolar.

Investigación abierta

A pesar de los indicios que apuntan al suicidio, la investigación continúa abierta y se centra en los últimos momentos de vida de Celia Cavia, cuando dejó su mochila en el parque de Mataleñas y se precipitó por el acantilado hasta el mar.