La familia de la medallista olímpica Blanca Fernández Ochoa espera a que el juez dé por finalizados los trabajos de identificación del cadáver y la autopsia para poder despedirla en el tanatorio de Cercedilla, en la sierra de Madrid.

A lo largo de la mañana de ayer el equipo forense ha practicado la autopsia al cadáver de la esquiadora, encontrado el miércoles por un guardia civil fuera de servicio en el pico de La Peñota en el cuarto día del operativo de búsqueda.

No fue una muerte accidental

Será el informe de la autopsia el que determine la causa de la muerte de la esquiadora, si bien todos los indicios encontrados por los investigadores se alejan de la hipótesis de la muerte accidental.

El cadáver, que se encontraba en un avanzado estado de descomposición, no tenía golpes de suficiente entidad como para haber provocado un fallecimiento, según las fuentes de la investigación.

Blanca Fernández Ochoa, cuyo cuerpo fue hallado en una posición natural, llevaba las llaves del coche, medicamentos y parte del queso que había comprado el día de su desaparición en un supermercado de Pozuelo de Alarcón. Cerca había una botella del vino, si bien las fuentes no han precisado que la llevara con ella.

Muerte natural o suicidio?

Teniendo en cuenta todas estas informaciones, los investigadores, a falta de tener las pruebas definitivas que han encargado a los forenses, creen que Blanca Fernández Ochoa perdió la vida de manera natural o de manera voluntaria.

Una muerte natural fruto de una enfermedad o un suicidio: a estas alturas la policía no tiene sobre la mesa otra posibilidad para explicar la muerte de la deportista.

En avanzado estado de descomposición

El primer resultado de los trabajos forenses se conocerá previsiblemente mañana y será entonces cuando la familia reciba la confirmación oficial de que el cadáver es el de Blanca Fernández Ochoa. Para ello, además de la prueba dactilar, es necesaria la certificación por ADN ya que el cuerpo de la deportista está en un estado de descomposición muy avanzado.

Una vez que la familia reciba el visto bueno del juez de Collado Villalba encargado del caso, tiene previsto trasladar los restos de la fallecida al tanatorio de Cercedilla, previsiblemente el sábado, para su incineración.

Un duro proceso

Se pondrá fin así a un doloroso proceso que empezó con la desaparición de Blanca Fernández Ochoa el 24 de agosto y la denuncia de su familia el día 29.

Los trabajos de búsqueda empezaron el domingo 1 tras el hallazgo de su coche en un aparcamiento próximo a Cercedilla. Ese mismo día, un vecino de la localidad avisó a la Policía Local de que había visto a la desaparecida el día 24 camino de La Peñota.

Una pista que no se siguió hasta ayer, cuando ese mismo vecino insistió ante la Policía Local, que lo comunicó al dispositivo de búsqueda.