Lucas Santa Maria ha traído a su familia, y al mundo médico, la alegría de un milagro: contra todo pronóstico, está vivo. El bebé nació con exencefalia, de manera que su cerebro estaba fuera de la cabeza. Esta condición es potencialmente letal, y causa daños físicos y mentales.

El bebé, al que diagnosticaron la afección a las 10 semanas de embarazo, nació en Nueva Jersey (EE.UU.) el pasado 7 de marzo. Cuatro días después, los médicos le cosieron la parte mal formada de su cráneo para proteger el cerebro. Hoy en día, es el primero en el mundo que consigue sobrevivir a esta cirugía.

Desafió la historia de la medicina

Las estadísticas reflejan una cruda realidad para los recién nacidos con esta condición: la mayoría mueren antes del parto y, los que lo superan, mueren al cabo de pocas horas. Sin ir más lejos, el último bebé con exencefalia vivió solo tres horas después del parto, en el año 2009. Después, murió.

Una operación riesgosa y complicada

La cirugía inicial comportó extirparle la mitad de los ganglios charcos cerebrales, que son la parte del cerebro responsable del movimiento y que no se formaron correctamente durante los meses de gestación, según informa El Español. Sin embargo, es posible que la otra mitad de los ganglios puedan ocuparse de las funciones que tendrían que llevar a cabo los extirpados, ya que el tejido neuronal de los niños pequeños es muy elástico.

A continuación, se intentó cerrar la parte del cráneo mal formada con el fin de proteger el cerebro de Lucas del exterior. "Su cerebro hacía el doble que su cabeza. Los médicos esperaban que muriera...", aseguró Maria Santa Maria, la madre del bebé, según The Sun.

"A veces hay milagros. Queríamos conocer a nuestro bebé... y es nuestra pequeña suerte"

En estos casos, muchos médicos recomiendan a los padres abortar, ya que los niños no sobreviven el parto o viven muy poco después. No obstante, Maria decidió seguir adelante con el embarazo. De esta manera, Lucas se convirtió en el hermano pequeño de 3 niñas y en el pequeño prodigio de los médicos del hospital.

Dudas sobre su vida

A pesar del éxito de la intervención, el niño necesitará cirugías de forma periódica en el futuro, teniendo en cuenta que sus huesos seguirán creciendo. Además, los sanitarios no pueden garantizar que viva mucho más tiempo o que tenga una buena calidad de vida: su caso es excepcional.