Un bebé de un año ha estado a punto de morir por un resfriado muy fuerte provocado por la transmisión del virus del herpes a Abergavenny (Gales, Reino Unido).

La enfermedad se la provocó el beso de un adulto que le contagió el virus. Ahora, la madre ha denunciado los peligros que puede suponer por un niño el contacto con un adulto que esté sufriendo cualquier tipo de enfermedad.

El herpes, una infección peligrosa por los niños

Ellis Edwards, de un año, empezó a tener los síntomas habituales de un resfriado: mocos y fiebre. A medida que los días avanzaban, los síntomas no paraban de aumentar. La madre de Ellis, Charlotte, decidió llevarlo al médico y allí no supieron hacerle un diagnóstico claro: "me dijeron que seguramente sufría de amigdalitis o dolor de úlceras", explica la mujer en el The Sun.

Días más tarde, los profesionales le dijeron que tenía el virus del herpes del tipo más básico. Una enfermedad que, a la gente adulta, no le acostumbra a producir grandes molestias, pero que a un niño pequeño le puede llegar a provocar la muerte por los graves efectos de la infección, según explica el Servicio Nacional de Salud británico. El niño estaba en un estado de salud muy grave y la familia relacionó la enfermedad con un besó que le había dado un adulto días atrás. 

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The Sun

La madre del niño argumento que en menos de una semana el labio de su hijo había cambiado considerablemente. También explicaba que el pequeño había llegado a tener "fiebres que superaban los 40 grados", y que le habían inyectado "dos bolsas de sangre". Además, añadía que "había dejado de comer durante dos semanas" y que estaba muy débil, pero que finalmente consiguió sobrevivir.

Ahora, la familia ha querido denunciar la inconsciencia de la gente que está enferma y da besos a los bebés. También, ha pedido reducir esta costumbre "cariñosa" de la población adulta para prevenir y reducir riesgos hacia los niños.