La viagra es uno de los tratamientos más utilizados y efectivos para los hombres que sufren disfunción eréctil. Esta pastillita azul es, a menudo, sujeto de bromas y comentarios de mal gusto, pero en su momento revolucionó el mundo médico y la vida de millones de personas.

Ahora, científicos españoles de Barcelona, Madrid y Valencia han inventado una alternativa a la pastilla, que permite a los pacientes suministrarse la dosis adecuada a su cuerpo y fisiología. Se llama Bandol, y es un espray oral.

Efectos secundarios

La viagra, que recibe el nombre científico de sildenafil, se comercializa en dosis de 25, 50 y 100 miligramos. El formato de la pastilla es muy cómodo si se contrapone a las alternativas: inyecciones en el pene y cirugía, informa El Español.

Pero los expertos aseguran que los comprimidos no están calibrados para cada persona, y pueden producir efectos secundarios si se ingiere una dosis superior a la necesaria: "Aparte de la erección, la viagra puede provocar dolor de cabeza, enrojecimiento de la cara, congestión nasal o alteración visual", explica Ignacio Moncada, jefe de servicio de Urología del Hospital Universitario Sanitas La zarzuela.

Bandol: una gran mejora

Por estas razones, tres empresas españolas han inventado una solución líquida de la viagra que se aplica oralmente a través de un espray.

Este nuevo sistema recibe el nombre de Bandol, y lo ha desarrollado una compañía madrileña, fabricado una empresa valenciana y distribuido los laboratorios Riubó de Barcelona. Eso sí: se necesita una receta médica para poder comprarlo.

Formado espacio

El Bandol, que es la primera innovación de la viagra en 21 años, se aplica como un espray, de manera que el usuario puede regular la dosis que necesita para tener una erección: cada pulsación libera 12,5 miligramos de sildenafil.

Este espray no tiene efectos secundarios (siempre que se aplique la dosis justa) y se absorbe a la misma velocidad que las pastillas convencionales. Además, los expertos opinan que el Bandol naturaliza en mayor medida la disfunción eréctil y consideran que mejorará la adherencia de los pacientes al tratamiento.

Más barato y más sencillo

Aparte de simplificar el proceso para los usuarios, el Bandol tiene un gran rasgo positivo: es un 70% más barato que las pastillas de viagra. Y es que el Estado no financia ni subvenciona este tratamiento, lo cual lo hace demasiado cara para algunas personas.

Romper con el tabú

Todavía ahora, muchas personas consideran que la disfunción eréctil es un problema psicológico, o que las erecciones no están relacionadas con problemas de salud. Los expertos desmienten categóricamente estas tesis, y señalan: en España más de 2 millones de hombres sufren este problema.

La viagra es un producto que a menudo se asocia con casos extravagantes o con problemas cardiovasculares, derivados de usos irresponsables del medicamento. Pero los expertos aseguran que estos casos son anecdóticos y no se corresponden con la mayoría.