Los Mossos d'Esquadra mantienen abierta la investigación para aclarar todas las circunstancias del escabroso crimen de la calle de Urgell de Barcelona. El viernes 17 de mayo un hombre vestido de mensajero y con la cara tapada con un casco de motocicleta entró en el bloque del número 125 de esta céntrica calle de la ciudad de Barcelona. Con un arma corta subió hasta el ático y cuando el hombre que vivía allí, joven y de nacionalidad extranjera, abrió la puerta, lo abatió con siete tiros.

Los agentes del Área de Investigación Criminal (AIC) de Barcelona, la unidad de investigación que se encarga de los homicidios a la ciudad de Barcelona, tienen claro que detrás de este crimen hay un tema de salud pública, pero a estas alturas no han podido estrechar el círculo sobre el autor del asesinato.

Según han explicado fuentes policiales a ElCaso.com, la investigación del autor de los tiros sigue abierta y hay línea de investigación, aunque no han querido adelantar detalles por el secreto de actuaciones impuesto por el juez que lleva el caso. Lo que sí que han confirmado es que el pistolero todavía no está detenido y que por lo tanto el asesino del caso de la calle de Urgell sigue libre por la ciudad de Barcelona.

Una imagen del asesino

Las cámaras de seguridad del bloque de pisos registraron al autor de los tiros entrar y salir del bloque. Iba con un anorac de color negro, como si fuera un mensajero, y con la cara tapada con un casco de moto. Cuando entró en el edificio llevaba una caja de cartón y después, a la salida, llevaba la mano a la cintura, como escondiéndose el arma.

Según explicaron varios testigos a la policía, el hombre cuando pudo salir a la calle cogió una motocicleta y se escapó del lugar de los hechos. La policía organizó un dispositivo para intentar cazar al hombre, también con las imágenes que sacaron de las cámaras de seguridad, pero no lo consiguieron.