El hombre de 41 años detenido por haber matado, presuntamente, a su madre a cuchilladas en Arenys de Mar (Barcelona) y convivir diez días con el cuerpo, intentó alquilar la casa con el cadáver dentro. 

Al parecer, el presunto parricida habría llegado a enseñar el piso con el cadáver de la mujer envuelta en plásticos y escondido debajo de la cama. También trató de vender los enseres de la casa por internet, publica Informativos Telecinco.

Diez días con el cadáver en casa

Según parece, se había perdido la pista de la mujer el día 11 de septiembre, día en que murió, y el hijo se habría encerrado en casa con el cadáver.

Los vecinos aseguran que el presunto parricida era un chico solitario y reservado que a duras penas salía de casa con su madre y que sólo tenía algunos trabajos esporádicos. La madre, en cambio, era una directiva de una gran empresa textil. Las discusiones eran habituales, según los testigos, pero nada hacía prever este fatal desenlace.