Se había olvidado de renovar el pase de transporte público que había expirado hace unos días. Por este motivo, además de recibir una multa de 40 euros, el autobusero del vehículo en el que viajaba humilló a la anciana de 90 años y la echó, aunque ella se ofreció a pagar un billete.

"Pedí poder pagar un nuevo abono, pero la persona a cargo me trató mal y me hizo llorar. No me había sucedido nada similar en mis 90 años”, explica la mujer. El incidente tuvo lugar el pasado 6 de octubre en Carrara, en la Toscana italiana.

"La persona a cargo me trató mal y me hizo llorar"

 

El episodio salió a la luz gracias a la nieta de la víctima, que hizo una publicación en Facebook dirigida al alcalde de la ciudad, Francesco De Pasquale, que provocó una ola de indignación. El político recibió a la mujer de 90 años en el Ayuntamiento y se disculpó por lo ocurrido, informa la Repubblica.

María coge el autobús todos los días. En octubre, sin embargo, se olvidó de comprar el abono. "Es cierto, no lo renovó, pero a los 90 años puede haber descuidos. La han tratado con maneras bruscas y acusadoras y le ordenaron que bajase en la próxima parada, que afortunadamente era la suya”, comenta la hija.

"Hay formas y formas de intervenir, se necesita un poco de flexibilidad mental para comprender si el usuario es de mala fe o no. Esta actitud hacia las personas mayores es vergonzosa", concluye.