Este pasado miércoles han muerto tres excursionistas navarros practicando barranquismo en las gargantas de Parlitobel (Suiza). Un cuarto excursionista sigue desaparecido. Todos ellos eran grandes apasionados de los deportes de montaña, afición que les llevó a fundar su propio club, el Kat-Team. 

Mañana era su cumpleaños

Mikel Zabalza trabajaba en una fundición en Agurain/Salvatierra, un pueblo de poco más de 5000 habitantes especialmente conocido por ser la cuna de la icónica banda de Rock Radikal Vasco La Polla Records. Zabalza era un auténtico apasionado de la montaña desde muy jovencito. A la mínima que podía se lanzaba a la montaña, especialmente los Pirineos franceses, a recorrer picos, senderos y barrancos. Mañana, sábado 15 de agosto, hubiera cumplido 30 años

Mikel Zabalza / Facebook

Mikel Zabalza era un auténtico apasionado de los deportes de montaña desde muy joven / Facebook

El club de los amantes de la montaña

Mikel Zabalza era uno de los cuatro montañeros que perdieron la vida este miércoles practicando el barranquismo en las gargantas de Parlitobel, en el cantón de Sant Galo de Suiza, cuando les sorprendió una muy intensa tormenta eléctrica. Le acompañaban Mikel Lasa, Tontxu González y Diego Maeztu. Los dos primeros, Lasa y González, también murieron. El cuerpo de Diego Maeztu sigue desaparecido. Todos ellos eran miembros del Kat-Team, un club de amantes de los deportes de montaña de Navarra y el País Vasco

Viviendo más cerca de la naturaleza

Mikel Lasa y Diego Maeztu eran naturales de Allo, una pequeña localidad del sur de Navarra que apenas supera los 1000 habitantes. Lasa tenía 33 años y durante mucho tiempo había sido empleado de una gasolinera, trabajo que le permitía costearse su amor por los deportes de montaña, afición que le había llevado por medio mundo. Actualmente se dedicaba al campo, así podía estar mucho más cerca de la naturaleza que tanto amaba. 

Mikel Lasa / Facebook

Siempre que podía, Mikel Lasa se escapaba a la montaña a practicar alguno de sus deportes favoritos / Facebook

Su cuerpo sigue sin aparecer

Uno de los mejores amigos de Lasa era Diego Maeztu, con el que compartía afición por el montañismo. No es de extrañar que fueran dos de los miembros más activos del Kat-Team. Maeztu tenía 38 años y trabajaba en una aceraría en la cercana población de Murieta. El cuerpo de Maeztu no ha aparecido. Será complicado encontrarlo, según explican familiares de Diego al diario El País, como consecuencia de la tormenta, se calcula que les cayeron encima entre cuatro y seis metros de cascada y mucho lodo

Diego Maeztu / Facebook

Los grupos de rescate siguen trabajando para encontrar el cuerpo de Diego Maeztu / Facebook

Un gran fotógrafo amateur

El destino favorito de Lasa y Maetzu era los barrancos del Pirineo aragonés, pero tras meses de confinamiento aprovecharon el verano y la apertura de fronteras para viajar hasta los Alpes suizos. A esta expedición del Kat-Team a las gargantas de Parlitobel también se unió Tontxu González, bilbaíno de 48 años pero establecido desde hace tiempo en Güeñes, una villa del valle de Salcedo, en Vizcaya. González se describía como un fotógrafo amateur especializado en barranquismo. Sus retratos eran un auténtico regalo para la vista. 

Tontxu Gonzalez / Facebook

Tontxu González era un gran amante de la montaña y un fotógrafo excepcional / Facebook

El resto de la expedición

Al viaje de Kat-Team hasta Suiza también se apuntaron dos chicas más. Ellas abandonaron el barranco antes de que empezara la tormenta, volviendo a pie hasta el valle. Fueron ellas las que dieron aviso a las autoridades suizas de que sus compañeros no habían retornado a la hora acordada. Una de ellas era la novia de Diego Maeztu. Y con ellas Juan Villoria, también de Allo y también de Kat-Team, que se salvó de la tragedia porque el miércoles llegó tarde al punto donde había quedado con sus amigos para iniciar el descenso del barranco. Les estuvo llamando por teléfono para avisarles que ya llegaba, que le esperaran. Ninguno de ellos descolgó. 

Barranco Suiza / EFE

A los cuatro montañeros les sorprendió una tormenta de gran intensidad / EFE

Una tormenta muy peligrosa

La tragedia se inició sobre las 18.00 horas del miércoles, cuando una tremenda tormenta eléctrica cayó sobre la zona en la que se encontraban los montañeros navarros, barrancos donde el nivel del agua aumenta de forma increíble con tempestades como estas. La del miércoles, anunciada en todas las previsiones, la peligrosidad era de 2 sobre 3, un nivel excesivamente alto incluso para deportistas de riesgo con su experiencia.