Un hombre de 37 años de Logroño, en La Rioja, ha sido detenido por espiar con cámaras ocultas en el baño a las usuarias de un piso turístico que alquilaba a través de internet. El hombre había escondido en el ambientador del baño una cámara que enfocaba la parte superior del retrete y la entrada a la ducha.

El hombre llevaba meses espiando a sus inquilinos hasta que dos usuarias descubrieron el truco. A principios de julio alquilaron, a través de una página web de alquileres vacacionales, un piso para pasar cuatro días en Logroño.

La última de las noches, una de ellas fue al baño sin encender la luz, y observó, mientras estaba sentada en el retrete, una luz azul que provenía del ambientador colocado en una repisa.

La chica, extrañada, cogió el aparato y, al abrirlo, descubrió en su interior que había instalada una pequeña cámara con una tarjeta de memoria y una batería. La cámara estaba enfocando perfectamente la estancia.

Con las manos en la masa

La policía estableció una vigilancia y pillaron a un hombre entrando en el piso con herramientas para manipular aparatos electrónicos y con un dispositivo muy parecido al que se encontró dentro del ambientador.

En los registros que se hicieron en su casa, se intervinieron un ordenador, una tarjeta de memoria y cinco cajas de minicámaras.

Ahora se analiza el material para precisar el alcance de la investigación, determinar las víctimas afectadas y saber, también, qué hizo el acusado con las imágenes. El hombre, que no tenía antecedentes policiales, fue detenido por un presunto delito de descubrimiento y revelación de secretos.