La ranitidina es un popular antihistamínico que se utiliza para combatir la acidez estomacal. Este medicamento -que se comercializa bajo varias marcas como Zanta- puede contener niveles bajos de una impureza llamada N-nitrosodimetilamina (NDMA), un compuesto que en algunos casos es capaz de provocar cáncer. Según la alerta de la agencia de EEUU responsable de la regulación de alimentos, medicamentos, cosméticos, aparatos médicos, productos biológicos y derivados sanguíneos (FDA), se está trabajando para determinar la fuente de esta contaminación por NDMA y por ahora no se ha ordenado la retirada de los productos afectados del mercado.

Agua y comida

La N-nitrosodimetilamina está clasificada actualmente como un carcinógeno probable en humanos, señala Informativos Telecinco. La contaminación por este compuesto se puede dar tanto en el medio ambiente como en alimentos o en el agua. Las impurezas detectadas en algunas unidades de ranitidina superan ligeramente en concentración a las que se pueden encontrar en otros productos alimenticios que están disponibles en el mercado para el consumo humano. La FDA está centrando sus esfuerzos ahora en determinar cuál ha sido la fuente de contaminación y si este compuesto en niveles tan bajos puede suponer un riesgo para las personas que lo tomen.

Consejos

La alerta de la agencia norteamericana no aconseja a los consumidores de medicamentos con ranitidina -que está disponible con receta o sin- que dejen de tomarlos y tampoco se ha ordenado la retirada del mercado de los productos afectados a la espera que se practiquen nuevas pruebas y se identifique la fuente de NDMA. Sin embargo, sí que se recomienda a las personas que consumen este fármaco sin prescripción médica específica que prueben de cambiar de producto para combatir la acidez estomacal y así evitar posibles contaminaciones.