Mohammad, de 25 años, Sayed, de 21 y Johannes, de 20 años; ellos son los tres ciudadanos afganos detenidos por la presunta violación a tres hermanas norteamericanas la noche de Fin de Año en Murcia.

Los tres llevaban al menos dos años viviendo en España y ninguno de ellos tenía antecedentes. A  Mohammad y Sayed, la Oficina de Asilo y Refugio de Madrid, les había concedido la residencia en España.

Redes sociales

Mohammad es el más popular ya que tiene mucha presencia en las redes sociales, dónde le gusta mostrarse, especialmente en Instagram, donde tiene miles de seguidores. Este fue uno de los factores que ayudó a localizarlo. Solía hacerse fotografías vistiendo y peinándose a la última moda.

Estudiantes en Murcia

Mohammad y Sayed estaban estudiando juntos turismo en un centro profesional de Murcia donde se matricularon juntos. El tercero, Johannes, estaría estudiando formación profesional también en la capital murciana.

La investigación

La búsqueda de los tres chicos empezó tan pronto como las tres hermanas de 18, 20 y 23 años, denunciaron que las habían violado la noche de Fin de Año. La Unidad de Atención de la Familia y la Mujer (UFAM) empezó a revisar las grabaciones de las cámaras de seguridad próximas a pubs, comercios y bancos próximos al piso del barrio de Santa Eulalia de Murcia, donde vivía una de las víctimas.

El siguiente paso fue rastrear las redes sociales y fue gracias a esto que identificaron donde estudiaban a Mohammad y Sayed. El hecho de que a este último se le concediera recientemente el asilo político posibilitó encontrar su domicilio y detenerlo el jueves.

El siguiente fue Mohammad, de 25 años, que llegó a España después de pasar una temporada en Dinamarca. Precisamente él mismo se quejó de que en este país no le habían concedido el asilo político el año 2017, en una entrevista publicada en un medio danés hace dos años.

También el jueves la policía detuvo Mohammad cuando iba a su casa, estaba acompañado de un chico que resultó ser Johannes, de 20 años, a quien identificaron gracias a un tatuaje en el pecho.

Este último es el único que no tiene concedida la residencia en España. El hecho de que Mohammad i Sayed sí la tengan comporta que no puedan ser expulsados del país.